Sí hay vuelta atrás

Llegado el tercer trimestre llegan las prisas. Prisas por elegir destino, por delinear futuros. Y no sé cómo funcionan las cosas ahora, pero yo escuché muchos “elige bien para que no te arrepientas después, que luego comenzar de nuevo es difícil”. Uno se ve sometido a mucha presión, demasiada quizás. Yo ahora quiero decirte algo, querido joven… Sí hay vuelta atrás.

No quiero decirte con esto que pases de todo, que no mires nada y que vayas por la vida dejándote llevar por el viento. No. Simplemente que entiendo tus dudas. Te has pasado años estudiando asignaturas de las que, probablemente, el 80 o 90% ni te interesen, has descuidado aquellas actividades que realmente te hacían feliz para asistir a refuerzos o poder estudiar (esas materias que no te interesan), te aburres cuando tienes tiempo libre porque no sabes, especialmente cuando estás solo, ni qué hacer con él si no es mirar el móvil. Y ahora, cuando ya estás cansado, harto tal vez, tienes la enorme responsabilidad encima de elegir qué hacer con tu vida, y elegir bien.

Me encantaría ayudarte de alguna manera, y la mejor que se me ocurre es el propio ejemplo.

Yo estuve tan perdida como tú. Hace años tenía muy claro que quería hacer un Grado Superior en algo para así disponer de mi dinerito lo antes posible. Quería dinero y la independencia que implica. Sin embargo, una profe me alentó a considerar carreras. Finalmente escogí Filología inglesa, una gran carrera con mucha salida profesional y bastante amena. Desde mi segundo año de estudiante trabajé en ello en empresas y academias además. Una vez me gradué, conseguí un empleo estable en el que adquirí cantidad de experiencia y experiencias. En él pasé siete maravillosos años de mi vida.

No obstante, te cuento esto para decirte ahora que actualmente mi pasión y aquello a lo que me dedico no tiene nada que ver con mi licenciatura. En este camino, en este día a día, en estas experiencias junto a otras personas, me fui dando cuenta que era fruto de lo que se me había recomendado, de lo que se había esperado de mí. A pesar de tener una vida acomodada y buena rodeada de grandes personas, me sentía vacía.

Es muy cierto que necesitamos dinero, es muy cierto que las personas de nuestro entorno son tremendamente importantes. No obstante, también es muy cierto que llegará un momento en el que querrás realizarte como persona, aquel momento en el que sabes que hay un papel que tú puedes desempeñar mejor que otros. Algo que tú puedes hacer por ti y por los demás: encontrarás tu MISIÓN. Sí, es una palabra un poco mística pero muy necesaria. Se refiere a ese granito de arena que supone tu existencia: el para qué estás aquí.

Tal vez sepas ya cual es, y será magnífico si es así. Tienes claro lo que quieres hacer y sabes que nace de ti y no de creencias sociales o familiares. Sin embargo, si no es así, si no sabes qué quieres hacer con tu vida no dudes en buscar orientación.

Sea como fuere, te advierto que los momentos perfectos existen y tu vida entera no depende de esta decisión hoy. Créeme. Confía en mí. Si hoy no conoces tu papel en la vida no pasa nada. El tiempo es sabio y tarde o temprano lo sabrás. Y repito de nuevo, SÍ habrá vuelta atrás. Las personas pueden reinventarse, pueden dar un giro de 180 grados a sus vidas. Y no pasa nada. Confiar en la vida y jugar con ella. Eso sí es vivir.

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